El efecto del cambio climático en la Acuicultura

por carlos
728 vistas

Columna del oceanógrafo y director ejecutivo de CIEP Dr. Giovanni Daneri Se estima que el incremento en la temperatura y la acidificación de los océanos afectará de manera negativa a la acuicultura en nuestro país. Aunque Chile ha diversificado el número de especies que se cultivan, las actividades acuícolas más importantes están asociadas al cultivo de salmones y bivalvos. Chile es el segundo país productor de salmones; por otra parte, el cultivo de bivalvos, como los choritos, choros y cholgas, basada en el emprendimiento de pequeños productores, es altamente relevante para las comunidades costeras de la X Región del país. Ambas actividades hacen uso intensivo del sistema de fiordos del sur austral de Chile.

Columna del oceanógrafo y director ejecutivo de CIEP Dr. Giovanni Daneri

Se estima que el incremento en la temperatura y la acidificación de los océanos afectará de manera negativa a la acuicultura en nuestro país.Aunque Chile ha diversificado el número de especies que se cultivan, las actividades acuícolas más importantes están asociadas al cultivo de salmones y bivalvos. Chile es el segundo país productor de salmones; por otra parte, el cultivo de bivalvos, como los choritos, choros y cholgas, basada en el emprendimiento de pequeños productores, es altamente relevante para las comunidades costeras de la X Región del país. Ambas actividades hacen uso intensivo del sistema de fiordos del sur austral de Chile.

Al no ser capaces de regular su temperatura corporal, tanto salmones como bivalvos pueden verse directamente afectados por cambios en la temperatura del agua donde son cultivados. Cambios en su fisiología debido a variaciones bruscas de temperaturas de cultivo incluyen cambios en sus tasas de crecimiento, maduración gonadal, emisión de gametos, sobrevivencia y reducción de sus capacidades para enfrentar enfermedades.

La acidificación del océano también puede afectar negativamente el cultivo de los bivalvos, ya que los estadíos tempranos de estos poseen protoconchas de carbonato de calcio, las cuales pueden sufrir el efecto corrosivo de agua acidificada.

Debido a que la industria mitilicultora depende casi en un 100% de la obtención de larvas del medio natural, alteraciones de los ciclos productivos de las microalgas o una disminución en sus abundancias tendría un impacto severo en la economía basada en estos recursos y en las comunidades que se sustentan de ella. Así, la liberación de larvas requiere de ventanas ambientales óptimas que maximicen las posibilidades de sobrevivencia y eventual reclutamiento a la población adulta. En el caso de la salmonicultura la alimentación depende de la disponibilidad de alimentos para salmones derivados, en parte, de pesquerías asociadas a la producción de harinas y aceites de pescados, cuyas poblaciones se encuentran afectadas por sobrepesca y cambios ambientales. Avances en la formulación de dietas convierten al salmón en una especie menos carnívora que en décadas anteriores gracias a la incorporación de proteínas vegetales, lo que, a su vez, pone presión sobre la biodiversidad de ecosistemas de bosques y estepas, las que están siendo convertidas al cultivo de soya.

CAMBIOS EN LAS AGUAS

La zona de fiordos y canales del sur austral de Chile es una de las regiones estuarinas más extensas del planeta. En los ecosistemas de fiordos, agua subantártica que es rica en fosfato y nitrato se encuentra debajo de agua dulce rica en ácido silícico proveniente de ríos majestuosos alimentados por abundantes precipitaciones y el derretimiento de glaciares. Los vientos predominantes mezclan la columna de agua promoviendo un excelente cóctel de nutrientes para la floración de microalgas que sustentan la producción de materia y energía en los ecosistemas acuáticos.

El calentamiento global está impactando las tasas de derretimientos de nuestros campos de hielo y también los niveles de aguas lluvia se ven afectados por variaciones interanuales como eventos El Niño o el corrimiento hacia el sur o el norte del cordón de vientos de deriva del oeste responsable de las precipitaciones a lo largo de nuestras costas. Cambios en la dinámica del agua dulce no solo impacta la producción de las microalgas sino que también afecta el régimen de corrientes al interior de los fiordos afectando la capacidad de renovación de sus aguas. Estos cambios pueden eventualmente afectar la biodiversidad de los fondos duros y blandos donde habitan especies de bivalvos y esponjas filtradoras, las cuales ayudan a reducir el impacto de las actividades acuícolas. Es posible que cambios climáticos estén modificando la frecuencia e intensidad de la ocurrencia de eventos de microalgas nocivas, las que pueden afectar directamente tanto a la mitilicultura (al no poder comercializar los bivalvos) como a la salmonicultura, pues algunas especies de microalgas, tienen la capacidad de provocar mortalidades masivas de peces con el consiguiente pérdida de productividad y el problema de disponer de las mortalidades.

MÁS Y MEJOR CIENCIA

El cambio climático nos presenta problemas formidables y llegó para quedarse. Sobrevivir a sus impactos requerirá, sin duda, de más y mejor ciencia que redunde en nuevas formas de manejo tanto de las especies cultivadas como del medio ambiente. En este sentido, los trabajos abordados por especialistas en temas de acuicultura y medio ambiente como lo es la Dra. Doris Soto del Centro Incar adquieren especial y urgente relevancia.

También te puede interesar

Deja un comentario