por Catalina Espinosa
Dr. Alejandro Huertas Herrera
Investigador residente / Doctorado en Ciencias Agrarias y Forestales
Doctor en Ciencias Agrarias y Forestales (Universidad Nacional de La Plata), Magíster en Áreas Silvestres y Conservación de la Naturaleza (Universidad de Chile) y ecólogo de profesión (Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá). Investigador Residente en el área de Ecología Forestal del CIEP. Su formación y experiencia académica incluye tres ejes principales: la ecología de bosques nativos, las especies invasoras y la socioecología. Todas ellas las ha abordado desde una visión a múltiples escalas, con énfasis en los ecosistemas forestales de la Patagonia. Actualmente está enfocado en proponer estrategias de recuperación de los bosques de Nothofagus degradados por acción humana (ej. incendios, ganadería), comprendiendo la respuesta de las plantas, a distintas escalas espaciales y temporales, frente a factores bióticos (ej. herbivoría) y abióticos (ej. cantidad de luz, claros de dosel).
Email:

alejandro.huertas@ciep.cl

Teléfono:

672247801

Dirección: Km 4,5 Camino a Puerto Aysén, Sector El Arenal

Publicaciones

https://doi.org/10.1057/s41599-023-01545-w

Perspectivas de estudios socio-ecológicos en los hemisferios norte y sur

La socio-ecología estudia las relaciones entre las actividades humanas y los sistemas naturales, además de su importancia en la gestión y las políticas públicas. El objetivo de este trabajo fue analizar cómo los artículos publicados en países con un alto Índice de Desarrollo Humano (IDH) llevan a cabo estudios socio-ecológicos y compararlos entre los hemisferios norte y sur. Para llevar a cabo lo anterior, se utilizó la base de datos de referencias bibliográficas Scopus como medio de búsqueda y obtención de artículos científicos sobre estudios socio-ecológicos realizados en países del hemisferio norte y sur. Se calculó el número (n) de artículos publicados por año y se clasificaron utilizando las principales áreas temáticas de la base de datos SCImago Journal & Country Rank. Posteriormente, se examinaron si los artículos incluían recomendaciones específicas para la gestión de los sistemas naturales, la conservación de la naturaleza, las políticas, las estructuras de gobierno o la ciencia en general. Asimismo, se estudió si los artículos abordaban estudios socio-ecológicos relacionados con la flora y fauna y a qué grupo específico de organismos o sistemas pertenecían. Los datos se compararon mediante la prueba de chi-cuadrado (χ2) (Pearson p < 0,005). Se analizaron un total de 467 artículos de los cuales el 34 % procedían del hemisferio sur (principalmente Argentina, Australia, Chile y Sudáfrica) y el 66 % del hemisferio norte (primordialmente Estados Unidos, Canadá y España). El hemisferio norte (especialmente Norteamérica y Europa) desempeñó una función más importante en el intercambio de información socio-ecológica que el hemisferio sur (Sudamérica y África). Los resultados mostraron que los estudios socio-ecológicos se centraban primeramente en generar recomendaciones de gestión en los ámbitos de las ciencias sociales y medioambientales. El número de estudios procedentes del hemisferio norte fue significativamente superior a los provenientes del hemisferio sur. La mayoría de ellos se realizaron a escala local (p. ej., cuencas hidrográficas o asentamientos humanos) en tres sistemas diferentes: (i) Terrestre (p. ej., bosques o praderas), (ii) de agua dulce (p. ej., ríos o arroyos) y, por último, (iii) marino (p. ej., costas o mares). La mayoría de los estudios (70 %) se llevaron a cabo en sistemas de producción, donde la mayor parte ncluía ganado (principalmente bovino) y pesquerías (p. ej., salmón, pesca costera artesanal o trucha). La mayoría de los estudios sobre vegetación (65 %) trataban sobre bosques nativos. Los artículos sobre fauna representaron el 30 % de todos los estudios relacionados con animales, siendo las especies más investigadas los mamíferos, las aves y los invertebrados marinos (p. ej., coanocitos). Este trabajo destacó el enfoque socio-ecológico que se utilizó en los países analizados con mayor IDH para desarrollar opciones de gestión de los sistemas naturales.

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https://doi.org/10.1080/26395916.2022.2155248

Redes sociales revelan el interés de los visitantes en las especies de flora y fauna de una región boscosa

Los intereses de los visitantes pueden ser cruciales para entender la conectividad de los humanos en la naturaleza. Se analizó la relación entre las personas y las especies de flora y fauna (nativas y exóticas) a través de videos de YouTube de una región boscosa (del sur de la Patagonia) publicados por visitantes de diferentes partes del mundo. Se calificó a las especies de flora y fauna observadas por los visitantes y se calculó el tiempo que aparecen en los videos para poder representar su conexión con la biodiversidad. Las observaciones de la biodiversidad se contrastaron con las características sociodemográficas de los visitantes (edad y género) mediante la prueba Van der Waerden y análisis multivariados. Se creó un sociograma que mostró las conexiones entre especies a través de los enlaces de los visitantes a estos datos. Los resultados revelan distintos grados de relaciones entre especies, donde algunas exóticas se prefirieron por sobre las nativas (prueba Van der Waerden p = <0.100). La diferencia en los enlaces asociados a las especies de flora y fauna estaban relacionados a la edad y género de los visitantes. Los intereses de los visitantes fueron modulados mediante el acceso a los diferentes tipos de ecosistemas (p. ej., bosques) y lo comunes o raras que son las especies, además de su docilidad. El género y la edad tuvieron menos influencia de la que se esperaba en los intereses, pero esto determinó valores diferenciales en la diversidad nativa y exótica. Tres grupos de especies emergieron del sociograma con base en la conectividad entre los visitantes y las especies de flora y fauna, lo que evidenció altas conexiones entre árboles nativos (Nothofagus spp.), castores exóticos (Castor canadensis) y gansos y patos nativos (p. ej., Chloephaga picta). El novedoso enfoque utilizado proporciona datos valiosos que pueden utilizarse para comprobar la influencia del sexo y la edad en los distintos intereses por la biodiversidad. Esta información tiene aplicaciones potenciales para la conservación de la naturaleza mediante la detección de biodiversidad con menos interesados y los tipos de ecosistemas que pueden ser promovidos, para así captar el interés de los visitantes y mejorar la oferta de actividades acordes a las observaciones de género y edad.

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https://doi.org/10.1016/j.tfp.2022.100321

Impulsores ambientales óptimos de bosques del altiplano: evaluación de la superficie de Polylepis tarapacana en el área de distribución al punto más austral de los Andes.

La Cordillera de los Andes es considerada un foco global de biodiversidad, donde los bosques de Polylepis son uno de los más amenazados de la zona. Se evaluó la distribución y cobertura del bosque de P. tarapacana; además, se relacionó este patrón con factores ambientales topográficos, climáticos y geográficos a nivel de paisaje. A lo largo de 93 parcelas, se realizaron mediciones de la estructura forestal en función de su homogeneidad, accesibilidad y tamaño (parches de bosque de hasta > 1 ha cada uno). Se utilizaron procesos de mapa binning hexagonal para estimar la superficie forestal, como proporción del área del hexágono cubierta por bosques, y se realizaron ANOVAs unidireccionales para evaluar su variación en función de los factores ambientales. Los resultados muestran que los bosques de P. tarapacana están ampliamente distribuidos, con una superficie forestal de 8519,8 ha entre 2462 parches de bosque y una media del 6,7 % de cobertura forestal (1296 hexágonos – 129600 ha). Según los resultados, toda la distribución forestal abarca una extensa gama de condiciones ambientales. Se identificaron que las pendientes y elevaciones fueron los principales factores ambientales que determinaron la distribución y cobertura de P. tarapacana. Las variaciones en el área y la superficie forestal indican una gran preferencia por las laderas orientadas al norte y al este (18 y 24°) y las elevaciones intermedias (4400 – 4500 m s. n. m.), con una zona de vida de matorral seco subalpino tropical que representa el 62,1 %. Las variaciones en la superficie y la cubierta forestal indican una marcada preferencia por pendientes orientadas al norte y al este (18 y 24°) y las elevaciones intermedias (4400 – 4500 m s. n.m .), con una zona de vida de matorral seco subalpino tropical que representa el 62,1 %. La investigación demuestra que el mapeo por teledetección y los sistemas de información geográfica son métodos eficaces para identificar variables del hábitat vinculadas a la superficie forestal amenazada y a las evidencias de vulnerabilidad de los bosques ante el continuo cambio global.

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https://doi.org/10.1016/j.tfp.2022.100321

La Cordillera de los Andes es considerada un foco global de biodiversidad, donde los bosques de Polylepis son uno de los más amenazados de la zona. Se evaluó la distribución y cobertura del bosque de P. tarapacana; además, se relacionó este patrón con factores ambientales topográficos, climáticos y geográficos a nivel de paisaje. A lo largo de 93 parcelas, se realizaron mediciones de la estructura forestal en función de su homogeneidad, accesibilidad y tamaño (parches de bosque de hasta > 1 ha cada uno). Se utilizaron procesos de mapa binning hexagonal para estimar la superficie forestal, como proporción del área del hexágono cubierta por bosques, y se realizaron ANOVAs unidireccionales para evaluar su variación en función de los factores ambientales. Los resultados muestran que los bosques de P. tarapacana están ampliamente distribuidos, con una superficie forestal de 8519,8 ha entre 2462 parches de bosque y una media del 6,7 % de cobertura forestal (1296 hexágonos – 129600 ha). Según los resultados, toda la distribución forestal abarca una extensa gama de condiciones ambientales. Se identificaron que las pendientes y elevaciones fueron los principales factores ambientales que determinaron la distribución y cobertura de P. tarapacana. Las variaciones en el área y la superficie forestal indican una gran preferencia por las laderas orientadas al norte y al este (18 y 24°) y las elevaciones intermedias (4400 – 4500 m s. n. m.), con una zona de vida de matorral seco subalpino tropical que representa el 62,1 %. Las variaciones en la superficie y la cubierta forestal indican una marcada preferencia por pendientes orientadas al norte y al este (18 y 24°) y las elevaciones intermedias (4400 – 4500 m s. n.m .), con una zona de vida de matorral seco subalpino tropical que representa el 62,1 %. La investigación demuestra que el mapeo por teledetección y los sistemas de información geográfica son métodos eficaces para identificar variables del hábitat vinculadas a la superficie forestal amenazada y a las evidencias de vulnerabilidad de los bosques ante el continuo cambio global.

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https://ecologicalprocesses.springeropen.com/articles/10.1186/s13717-022-00389-7

Comparación de forraje e ingesta estacional para evaluar la amenaza del conejo europeo en bosques de Nothofagus del sur de la Patagonia

Antecedentes

El conejo europeo (Oryctolagus cuniculus L. 1758) se introdujo en diferentes regiones del mundo, lo que generó dilemas importantes que impactaron críticamente la vegetación nativa.  Aquí, se evaluóa la ingesta de forraje de los conejos en tres tipos de vegetación (bosques, montes y praderas) durante las cuatro estaciones en un paisaje de bosque templado en el sur de la Patagonia, además de discutir las amenazas potenciales para la vegetación nativa. Se formularon las siguientes preguntas: (i) ¿Qué tipo de forraje ofrece cada tipo de vegetación?, (ii) ¿Cuál es la ingesta de forraje del conejo y cómo varió a través de las estaciones a lo largo del año? y (iii) ¿Qué tipos de vegetación y formas de vida vegetal se utilizaron más según la ingesta de forraje del conejo?

Conclusiones

Los conejos habitan regularmente el bosque, incluso si no es su tipo de vegetación favorita para vivir. El manejo del conejo implica aislar las regiones más favorables para la ingesta y enfatizar los esfuerzos en la temporada del año para el control de población de conejos.

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