Dra. en Ecología Anna Astorga y Cambio Climático en Micro Cuencas: “Lo mejor es la planificación”

por Catalina Espinosa
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Anna Astorga, Dra. en Ecología e investigadora residente del Centro de Estudios en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP), se refirió a los cambios climáticos que se han generado en la cuenca del río Baker, particularmente algunas micro cuencas, muchas de las cuales abastecen de agua potable rural a las pequeñas comunidades de esta parte del territorio aysenino.

Hace varios años que la Dra. Astorga se encuentra monitoreando pequeñas cuencas en Aysén, por lo que ha podido observar el comportamiento climático y ecológico de este inmenso territorio a través del tiempo. “Una de las características de la cuenca del río Baker es que es tremenda, diversa, con muchos tipos de climas. El segundo lago más grande de Sudamérica, el río más caudaloso de Chile y una diversidad muy grande, entonces estudiar los efectos del cambio climático en la cuenca del río Baker es un trabajo que llevará mucho tiempo y requiere de mucha información”, precisó la investigadora.

De este modo, el grupo de investigación del CIEP se encuentra estudiando algunas pequeñas cuencas, entre ellas la del río Baker, donde están monitoreando 3 micro cuencas en Bahía Murta y Río Tranquilo. “Estas micro cuencas son las más sensibles a los cambios climáticos, que son los cauces donde nacen los ríos más grandes, arroyitos cercanos a las nieves y los factores climáticos en elevaciones más altas, cambios en cobertura de nieve, cambios de precipitación y mucha interacción dentro de la cuenca. Los cambios se pueden distinguir muy bien en estas micro cuencas y un tema fundamental, es qué podemos hacer nosotros como comunidad y lo mejor es la planificación”, señaló.

Y sugiere que esta proyección considere lo que se debe hacer en los límites de la captación del agua potable rural, “las partes altas protegidas para que los bosques mantengan esta agua, protegiendo las áreas ribereñas con base de bosque o plantas, que impiden que  muchos de los efectos de uso de suelo lleguen al cauce del agua, por ejemplo, uno de los resultados principales en este estudio de micro cuenca es que los usos como extracción de leña, construcción de caminos madereros intra prediales y ganadería, afectan muy fuerte la cantidad de sedimentos y la calidad del agua. Eso puede ser un factor clave para prepararnos mejor para los cambios que estamos viviendo”, indicó en el programa radial del Laboratorio Eco Climático, Relatos del Baker, parte del proyecto de seguimiento del cambio climático en la cuenca del río Baker (RECCA).

¿Qué esperamos?

Si bien es cierto no existen modelos predictivos exactos para prever lo que pasará en los próximos años con estas pequeñas cuencas subsidiarias del Baker, se sabe que un elemento central es la capacidad de planificar. “Existen predicciones bastante certeras para Chile central, los Lagos e incluso algunas partes de Magallanes, pero justo la región de Aysén se localiza en un área donde ha habido muy pocas observaciones históricas del clima y de mucha incertidumbre de modelos que predicen cuánto va a disminuir o aumentar X variable, precipitación u olas de calor, pero sí se sabe que serán más frecuentes, que la precipitación en esta área va a disminuir”, explicó Anna Astorga.

La cuenca del río Baker y en especial las localidades de Río Tranquilo, Puerto Guadal, Bahía Murta, Cochrane y Caleta Tortel comprenden un área de transición entre Los Lagos y el sur “y donde todavía no hay predicciones muy claras”, respecto a lo que pueda ocurrir en algunos años más.

Por eso, es prioritario planificar el uso del agua, para que la población tenga acceso a este elemento vital en la vida, como también asegurar que los ecosistemas puedan contar con ella, ya que son ellos los que generan más agua y mantienen su estabilidad en el tiempo.

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